La fluoroscopia es una herramienta esencial en la cirugía de columna vertebral, ya que permite obtener imágenes en tiempo real durante el procedimiento. Gracias a esta tecnología, el cirujano puede identificar estructuras anatómicas con precisión, optimizar la colocación de tornillos y asegurar la correcta alineación vertebral. Su uso reduce el riesgo de errores y mejora la seguridad del paciente, especialmente en técnicas mínimamente invasivas. Además, facilita decisiones intraoperatorias más rápidas y exactas. Aunque implica exposición a radiación, las técnicas actuales minimizan este riesgo. La fluoroscopia continúa siendo un pilar fundamental en la práctica quirúrgica moderna.
Neurocirujano especialista en cirugía de alta complejidad de columna vertebral, cirugía mínimamente invasiva, microcirugía cerebral, cirugía de cráneo y cirugía de nervios periféricos.